Original article by La Vanguardia and AFP staff.

Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) realizan un gesto de victoria (Giuseppe Cacace / AFP)
  • Miles de yihadistas extranjeros son retenidos en el Kurdistán sirio por crímenes cometidos durante la guerra civil
  • Una conferencia ha discutido sobre un posible Tribunal Internacional con apoyo occidental

Poco queda del poderoso Estado Islámico (EI) que en 2014 proclamó un “califato” sobre vastos territorios conquistados en Siria e Irak, aprovechando la fragilidad de los gobiernos en Damasco y Bagdad. Las ejecuciones en masa, violaciones y otros abusos se sucedieron. La ONU abrió una investigación por lo que consideró crímenes de guerra.

En los siguiente años, el EI fue perdiendo su influencia tras ser derrotado en el Kurdistán sirio por una coalición internacional liderada por Estados Unidos y combatientes kurdos y árabes de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF)

En Marzo de 2019 proclamaron su victoria contra el EI después de la conquista del último reducto integrista. Aquellos lugares que se regían por la ley islámica, ahora están bajo una administración autónoma kurda autoproclamada que ejerce el poder y la justicia de facto.

El problema de la victoria. Miles de yihadistas y sus allegados retenidos en el Kurdistan sirio

La victoria sobre el yihadismo lleva asociado el problema de cómo gestionar la justicia entre los derrotados. Un millar de extranjeros sospechosos de actividades yihadistas están recluidos en cárceles establecidas en ese territorio autónomo. Unas 12.000 mujeres y niños no sirios, allegados de los integristas islámicos se encuentran recluidos en campamentos de desplazados.

Los juicios en Irak no son garantistas con los sospechosos. En el Kurdistán sirio no hay pena de muerte

Muchos de estos yihadistas tienen nacionalidad de países europeos. Muchos estados occidentales se niegan a repatriar a sus nacionales sospechosos de yihadismo del Kurdistán sirio, un territorio fronterizo con Turquía e Irak donde la pena de muerte está prohibida.

En el vecino Irak sí que se aplica la pena capital y cientos de personas, incluídas las extranjeras, ya han sido condenadas a muerte o cadena perpetua en juicios expeditivos denunciados por ONGs., tras ser transferidos desde Siria.

Una conferencia con expertos aborda el problema

La necesidad de juzgar con garantías a tantos sospechosos de graves crímenes ha llevado a que, a principios de julio, las autoridades kurdas invitaran a expertos internacionales a una conferencia para discutir sobre cómo juzgarlos, in situ.

“Lo ideal es que se establezca un tribunal en el área donde se cometieron los delitos para que las personas implicadas participen en el proceso de justicia”, afirma Mahmoud Patel, experto sudafricano en derecho internacional invitado a dicho simposio.